domingo, 3 de septiembre de 2006

algo que le escribi a Mili el cinco de marzo del dos mil cinco

Iba uno con su sombra, temblando estaba aquella oscuridad pero el cuerpo quieto.el cuerpo dormía. Iba otro con el viento pero su alrededor era un estático.era una tranquilidad absoluta.perenne. Iba una flor que brillaba en el otoño y moría en la primavera. Iba una nube por sí sola, volando con absoluta libertad, rodeando y formando parte de un escobillón de personas que tropezaban las calles de una ciudad. Iban los pasados y los traspasados, las historias, los cuentos, las barbas largas y los bastones. Se sentía la presencia de una gama más amplia de colores, o una gama más amplia de verdades. Se sentía la presencia de las raíces de un primer árbol. Se sentía en la tierra el movimiento del mundo, girando con gracia, se sentía en la tierra una mujer bailando, una mujer escurridiza, una mujer dando las vueltas más apasionadas.girando. Y en el fondo alguien silbaba, sin confundirse una sola vez.

5 comentarios:

G dijo...

seguro que el que silbaba era tommy. es un excelente silbador y no se equivoca casi nunca cuando silba.
seguro que era tommy.

jaqueca comunal dijo...

lo pensé,pero no lo pude identificar,estaba muy oscuro.

quelindalluvia dijo...

micro y macro. el un poquito y el todo.
es como así no?
que lindo.

Mateo dijo...

Che, si no qurias mariconadas en tu blog porque pusiste esto?

jaqueca comunal dijo...

jaja, "touché.hoistered by my own petard."