sábado, 1 de enero de 2011

Año nuevo 2009


Después de los fuegos sacaron el cotillón y uno de los invitados que menos conocíamos cortó un poco el mambo diciendo que este era el último año en el que íbamos a poder tener los anteojos con el dos mil y algún número.
Al principio no nos preocupamos, pero como nadia hablaba y todos seguíamos tomando champán, fuimos entrando en un estado pensativo un poco raro y creo que para la mayoría un poco triste.
El silencio lo rompió otro de los invitados, creo que era familiar del primero y casi no había hablado en toda la noche. Intentó animar a los demás diciendo que al menos en el 2010 todavía se podría, con el uno entre los dos ojos. Un acto desesperado, que sólo empeoró las cosas. Todos lo miraron con desprecio, algunos directamente se levantaron y se fueron, y creo que otro le tiró un zapato, o algo.
El más borracho era yo, y cuando me fui a la cama todo me daba vueltas y no me podía sacar esas cosas de la cabeza, con la imagen ridícula de un uno puesto a la fuerza entre medio de los dos lentes. No sé a qué hora apagaron los vecinos la música, pero llevaba en la cama varias horas, pensando. El silencio entonces fue perfecto, y la desperté a Clara para decírselo y para que sintiera lo fuerte que la estaba abrazando.

1 comentario:

Franky dijo...

Bien bolooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo pobre cronopio