domingo, 15 de abril de 2012

Cherokee



Vivo en un noveno piso
y mi balcón da a un pulmón de manzana
al cual no tengo acceso.

Ahí abajo viven tres gatos
que nunca pude acariciar
que no me conocen
pero que siento muy cerca mío,
los quiero.

El negro Togonga,
el Firoléy montés
y el berrendo Cherokee
forman parte de mi vida íntima
sin ellos saberlo.

Ahora hace unos días
que está faltando Cherokee
el manchadito aindiado
el ying-yang
y me pone tan triste

Perderlo así nomás
sin saber dónde está
sin nunca haberlo tocado
que no sepa quién soy
ni cuánto lo voy a extrañar.

Me recuerda a la muerte de Kurt Vonnegut
que se fue al cielo, y me dejó tan solo,
él tampoco me conocía

Y ahora que lo pienso
hace unos días se cumplieron cinco años
de la muerte de Kurt
me acuerdo porque fue
poco después de mi cumpleaños

Antes me pasaba con otro Kurt,
Cobain,
que se pegó un tiro
el día de mi cumpleaños.
(Allen Ginsberg también
murió el 5 de abril) 

Es raro ese amor unilateral
que se crea en el mundo
pero quiero pensar que en el fondo
todos ellos me conocen o me intuyen
que los gatos ahí abajo
sienten en algún lugar oscuro
mi mano pasándoles por la espalda
que a Cherokee ahora mismo
con su mirada al infinito
una ráfaga de este poema
le sacude los bigotes


2 comentarios:

Lou dijo...

nunca más apareció?

Mikel dijo...

No